Hoy, 28 de enero, celebramos el Día Mundial por la Reducción de Emisiones de CO2 . La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció este día con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre el impacto ambiental que diariamente sufre el planeta por los Gases de Efecto Invernadero (GEI) que, según el último informe de la Organización Metereológica Mundial, en noviembre de 2013 alcanzaron otro récord histórico.
A nivel individual hay multitud de cosas que podemos hacer para reducir nuestras emisiones, como por ejemplo desplazarnos de forma más sostenible, ya sea caminando, yendo en bici o en transporte público; reutilizar, reciclar y evitar compras innecesarias; comprar productos locales o esforzarnos en tener un hogar más eficiente energéticamente.
Cualquier consejo que hayas oído para cuidar el medio ambiente va a repercutir más o menos directamente en tus emisiones.
¡Incluso existen calculadoras de tu huella de carbono como ésta o esta otra para saber tu propio impacto en el medio ambiente y las emisiones que provoca tu estilo de vida!
Pero, ¿qué sucede si somos empresa? ¿Cómo puedo saber mi huella de carbono y en qué parte de mis procesos puedo reducir mis emisiones?
Aquí ya nos enfrentamos a algo más complejo que las calculadoras anteriores. Actualmente existen dos posibles formas de cálculo que pueden servirnos de orientación respecto a nuestras emisiones: la huella de carbono de la organización y la huella de carbono de producto.
Huella de Carbono de la Organización
La huella de carbono de la organización es un informe donde se indican las emisiones de GEI realizadas por la empresa durante un periodo determinado, generalmente un año natural.
Aquí tenemos que distinguir tres tipos de emisiones o alcances:
- Emisiones Directas o de Alcance 1: Son los gases de efecto invernadero emitidos de forma directa por la organización, por ejemplo por el uso de combustibles fósiles o por reacciones químicas durante los procesos productivos de la organización.
- Emisiones Indirectas de Energía o de Alcance 2: Son los gases de efecto invernadero emitidos por el productor de la energía adquirida para el funcionamiento de la empresa.
- Otras Emisiones Indirectas o de Alcance 3: Son las más difíciles de calcular ya que son las atribuibles a los productos y servicios adquiridos por la organización, que a su vez habrán generado emisiones previamente para ser producidos.
Con esta información podremos calcular nuestra huella de carbono y ver en qué aspectos o partes del proceso productivo podemos incidir en la reducción de las emisiones y elaborar nuestro Plan de Reducción de Emisiones.

Tipos de emisiones y alcances para el cálculo de la huella de carbono de la organización. Fuente: GHG Protocol
Huella de Carbono de Producto
En este caso las emisiones de GEI se calcularán a lo largo de todo el ciclo de vida del producto: desde la extracción de la materia prima, pasando por la fabricación y distribución, hasta el uso por los clientes y la disposición final o gestión como residuo.
Será necesario, por tanto, hacer un Análisis del Ciclo de Vida completo del producto que nos interese, lo que complica más el cálculo
Lo habitual es que las empresas seleccionen uno o dos productos sobre los que hacer el cálculo, normalmente su producto “estrella” o de mayor introducción en el mercado. Aunque también es interesante realizarlo en nuevos productos que se vayan a comercializar para darle un aspecto diferenciador respecto a otros productos similares en el mercado.
Si quieres calcular, reducir y certificar tu huella de carbono contacta con nosotros en info@paulabaldo.es o en el 668819116

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