668819116 hola@paulabaldo.es

¡Menudo chasco llevo encima!

Así, como lo oyes.

Yo venía toda ilusionada a traerte un post sobre hosting web verde (o sostenible, llámalo como quieras) y por lo visto son tan difíciles de encontrar como los unicornios.

Cuando publiqué el post sobre sostenibilidad en la web, Carol García me preguntó en Linkedin que cuáles eran mis hosting sostenibles preferidos. Mi idea era responder a su pregunta hoy, pero… ¡ay mamina! ¡Menuda decepción!

Pero vamos poco a poco. Por si acaso soy yo la que soy una eco-tiquismiquis (me acabo de inventar la palabra y me la quedo) te cuento un poco qué buscaba y cómo.

¿Qué le pido yo a un hosting para considerarlo sostenible?

Dado que la sostenibilidad se puede enfocar de muchas maneras, en esta ocasión decidí ir a lo básico: consumo energético.

Teniendo en cuenta que el uso de Internet consume el 10% de la energía que se genera a nivel mundial, parece lógico ir por ahí.

Evidentemente, no todo se debe al hosting. También se tiene en cuenta el uso de ordenadores, móviles, tablets, etc., etc. que también necesitan energía para funcionar. Pero el grueso del consumo se genera en los data centers donde se aloja la World Wide Web.

El consumo energético lo he considerado desde dos puntos de vista, que son clave a la hora de analizarlo: el origen de la fuente de energía y los esfuerzos realizados en materia de eficiencia.

Tan importante es que la energía consumida sea renovable (al menos la más posible) como que se establezcan criterios, seleccionen equipos, etc., que minimicen en lo posible el consumo de dicha energía (venga de donde venga).

Otro aspecto que he considerado es que la información sea clara y transparente.

Soy consciente que la transparencia en sostenibilidad es uno de los grandes caballos de batalla de las empresas a nivel mundial, pero puestos a decidir cuál era mi/s hosting sostenible favorito/s pues al menos que lo que cuente sea creíble y lo más verificable posible.

A partir de ahí, cualquier esfuerzo que indicara la empresa que hacía por el medio ambiente o el cambio climático lo consideraba un plus, pero lo importante es y será el consumo de energía.

¿Y qué es lo que me he encontrado?

Tras varias búsquedas, saltos de página en página, investigación en foros más o menos especializados, etc., he descubierto lo siguiente:

La sostenibilidad no es una prioridad a la hora de elegir alojamiento web por parte del consumidor final.

¡Qué sorpresa!, ¿eh? 😛

Hasta ahí una pena, sí, pero no me escandaliza.

Lo que me ha parecido realmente terrible han sido los increíbles boicots desinformativos que han sufrido los cuatro usuarios preocupados por el tema y que preguntaban en foros al respecto.

Desde comentarios intentando convencer que Internet no afecta al cambio climático pasando por una infinidad de respuestas de afiliados de diferentes hostings hablando de las bondades del suyo pero que no tenían NADA de sostenibles. En fin, un horror.

La transparencia y claridad brillan por su ausencia

A un servicio de alojamiento web lo que le interesa promocionar son sus características técnicas y eso es lo que verás en su web. La cosa llega a tal punto, que en muchos de los servicios que he investigado, la información sobre sostenibilidad aparece en el apartado «About» en un parrafito minúsculo o con un enlace que lleva a una página en la que explican algo más pero de forma muy poco clara.

Está claro que en este sector aún no se ha asumido la importancia que tiene la sostenibilidad como valor diferencial y su enorme potencial comercial. Lo bueno es que hay mucha capacidad de mejora y hueco para nuevos servicios o productos innovadores y sostenibles, lo malo es que, para los que los queremos ya, no tenemos muchas opciones.

La eficiencia se limita al tipo de discos duros

Que sí, que yo ya sé que un disco de estado sólido (SSD) consume menos energía que un disco duro tradicional, pero ¿de verdad hay algún servicio de hosting que siga manteniendo los tradicionales?Directamente eso sería atentar con la velocidad y calidad del servicio.

Pues eso es lo que muchos anuncian como su faceta sostenible. Eso, y que plantan árboles (please, kill me).

Es que, ¡hasta aquí hemos llegado! XD

En ningún caso me he encontrado con instalaciones que estén diseñadas desde el principio con un enfoque de eficiencia y sostenibilidad. ¿Ecodiseño para servidores? Sí, se puede (pregúntanos, que sabemos de estas cosas).

Y si aplicamos estos criterios a la hora de montar nuestro negocio nos saldrá de natural un servicio sostenible y que podremos vender con la frente bien alta.

La infraestructura energética estadounidense dificulta muchísimo el acceso a energías renovables.

Sea para lo que sea. Supongo que en parte en por su división en estados, pero también a que no hay una red general a la que volcar la energía. Eso implica que si hay una granja de molinos de viento en, digamos, Wisconsin, un usuario (ya sea empresa o particular) que no esté allí no podrá beneficiarse de esa energía. ¿Cómo lo  solventan las empresas americanas? Eso te lo cuento en el punto siguiente.

En Estados Unidos prácticamente no hay data centers que funcionen en base a energías renovables.

Alguno existe (¡sí, encontré uno! Lo tienes al final del post) pero son, como te decía al principio, unicornios. Aquellas que se publicitan como green hosting lo que acaban haciendo es comprar Certificados de Energía Renovable (RECs, porsus siglas en inglés).

Un REC, así de forma simplificada, es un mecanismo legal en Estados Unidos que representa los beneficios ambientales asociados a 1 Megavatio/hora de electricidad generada por una fuente renovable.

Explicar como funciona un REC es complicado pero yo lo intento:

Imagina el ejemplo de antes de la granja de molinos de viento de Wisconsin. Por cada MWh que produzcan reciben 1 REC. Este REC es vendible o intercambiable dentro del país a cualquiera que está interesado pero una única vez (evitando dobles contabilidades).

Así, mi empresa de hosting que está en Ohio y que consume electricidad proveniente de combustibles fósiles, decide comprar tantos REC como cantidad de energía ha consumido. Así, a partid de ahora, se entiende mi consumo es de energía renovable y no de fósiles.

Es algo confuso, lo sé, pero si quieres ampliar información al respecto puedes leerte este artículo que lo explica con mucho más detalle.

Aunque el sistema es completamente legal y válido, a mi no me convencía especialmente. Así que, pese a que 7 de los 10 mayores data centers del mundo están en el continente americano, busqué alternativas europeas a ver si tenía más suerte.

Y eso me lleva al apartado siguiente:

¡Hay unicornios en Europa!

Pues sí, parece que tanta política ambiental y de sostenibilidad en nuestro continente empieza a calar en el sector de las TIC.

A ver, no nos emocionemos, no es que esté repleto de empresas de hosting sostenible, no. Siguen siendo bastante pocos pero, como las meigas, haberlos haylos.

Cuando ya pensaba que no existían, van y aparecen

Y los que hay, en su mayoría lo hacen bien:

  • Su consumo energético viene de renovables
  • Sus oficinas y/o data centers están en edificios de consumo nulo o casi nulo
  • La información está clara, entendible y transparente
  • Tienen estrategias de sostenibilidad a nivel empresarial que van desde una ISO 14001 o implantación del teletrabajo, hasta cosas más sencillas como programas de fomento del reciclaje, cafetería o menú vegano para los trabajadores, etc.

Y ahora sí, aquí al final del todo, te dejo alguno de esos pocos unicornios que he conseguido avistar, por si alguno te interesa. Y oye, si quieres que te asesore en este sentido o quieres crear tu propio negocio de hosting web sostenible, puedes contactar conmigo cuando quieras.

Los unicornios:

¿Conoces alguno más? ¿Crees que soy una exagerada eco-tiquismiquis y me paso de exigente? Dímelo en los comentarios, estaré encantada de leerte.

¡Hasta el próximo post!