668819116 hola@paulabaldo.es

En octubre del 2019 se publicó la nueva versión de la norma norma UNE-EN ISO 14064-1:2019

Aunque aún tenemos hasta diciembre de 2021 para empezar a hacer los nuevos cálculos de huella de carbono, no está de más darle un pequeño repaso y ver cuáles serán las diferencias a partir de ahora.

Los principales cambios son los siguientes:

  1. Se ha introducido un nuevo enfoque en lo relativo a los límites del informe para facilitar la inclusión de las emisiones indirectas
  2. La categoría de emisiones de GEI “Otras emisiones indirectas de GEI” pasa a llamarse “Emisiones indirectas de GEI”
  3. Los “límites operativos” también cambian de nombre, pasando a ser “límites del informe”
  4. Se han incluido requisitos y orientaciones para clasificar las emisiones indirectas de GEI en cinco categorías específicas
  5. Se han añadido nuevos requisitos y directrices para cuantificar los GEI y el informe de aspectos específicos, como el tratamiento del carbono biogénico y las emisiones relacionadas con la electricidad

Te recuerdo, que esta norma es la que explica cómo hacer el cálculo de huella de carbono y la realización de inventarios de emisiones para organizaciones.

Estos cambios se deben, principalmente a dos motivos: Por un lado facilitar el proceso y clarificar algo más la norma y por otro, facilitar todo lo relacionado con el cálculo de las emisiones indirectas, tras ver que son mucho más importantes, de lo considerado previamente, en los cálculos.

Desaparecen nuestros alcances 1, 2 y 3 y pasamos a tener emisiones directas e indirectas. Además, tendremos que identificarlas todas para determinar cuáles (de las indirectas) vamos a incluir en el inventario y por qué.

¿Cómo se clasifican las emisiones?

La idea es categorizar las diferentes emisiones para ayudar a identificar las fuentes y garantizar la coherencia de los inventarios de emisiones, quedando como sigue:

  • Categoría 1: Emisiones y remociones directas
  • Categoría 2: Emisiones indirectas por energía importada
  • Categoría 3: Emisiones indirectas causadas por el transporte
  • Categoría 4: Emisiones indirectas causadas por productos que utiliza la organización
  • Categoría 5: Emisiones indirectas asociadas con el uso de los productos de la organización
  • Categoría 6: Emisiones indirectas provenientes de otras fuentes

Cada una de estas categorías puede subdividirse, según el usuario previsto y otros factores.

Es interesante esta nueva categorización porque deja patente un claro enfoque de ciclo de vida completo de los productos o servicios de la organización.

Otro detalle interesante está en los contenidos del informe.

La norma establece una serie de contenidos obligatorios y también información recomendada (no obligatoria) y opcional.

La información obligatoria es, en general, más exigente y detallada que lo que se pedía en informes previos, para facilitar en lo posible las verificaciones de estos cálculos de huella de carbono.

En resumen, tenemos una norma nueva más exigente, más detallada y con un enfoque de ciclo de vida que implica un trabajo más al detalle y profundo a la hora de hacer el cálculo de la huella de carbono.

Personalmente me parece una mejora necesaria y que va a hacer que los cálculos a partir de ahora entre organizaciones sean más precisos y más comparables entre sí.

En envirall llevamos mucho tiempo trabajando con la huella de carbono, así que si necesitas ayuda o te interesa hacer el cálculo, no dudes en contactarnos.

¡Hasta el próximo post!