¡Bienvenido/a a una nueva entrega de artículos sobre GRI!
Hoy toca hablar del estándar GRI 103, que trata sobre el enfoque de gestión.
El GRI 101 ya nos indica que para cualquier tema material que se trate en los informes de sostenibilidad, debemos incluir los contenidos sobre el enfoque de gestión acordes a este GRI 103.
Vamos a ver cómo lo hacemos.
¿Qué quiere decir enfoque de gestión?
La idea de este estándar es que expliquemos en nuestro informe cómo abordamos y gestionamos cada uno de los temas que se traten.
Es decir, que si nuestro informe trata sobre varios aspectos (ya los iremos detallando en futuros posts), tendremos que explicar nuestra forma de organizar y trabajar cada una de ellos.
Es cierto que si la forma de gestionarlo coincide en más de un tema material, no es necesario repetir la descripción para cada uno, basta con aportar la información una vez y en ésta incluir una explicación clara de los temas que aborda.

¿Qué contenidos hay que incluir?
Este estándar es bastante breve en cuanto a contenidos y “sólo” tenemos 3 (lo pongo entrecomillado porque aunque sean pocos son bastante complejos):
- Contenido 103-1 Explicación del tema material y su Cobertura
- Contenido 103-2 El enfoque de gestión y sus componentes
- Contenido 103-3 Evaluación del enfoque de gestión
Empecemos por el primero.
En el Contenido 103-1 tenemos que dar (para cada tema, como te comentaba al principio) una explicación de por qué el tema es material.
Te recuerdo que los temas materiales son aquellos que reflejan los impactos significativos de la organización o aquellos que influyen sustancialmente en las valoraciones y decisiones de los grupos de interés. Puedes leer más al respecto en el post sobre Fundamentos del GRI.
Esta explicación, puede contener información como la una descripción de los impactos significativos detectados y el proceso para hacerlo y también las expectativas e intereses de los grupos de interés en relación a ese tema.
A continuación, para cada impacto que tengamos identificado, habrá que indicar dónde se produce el impacto y nuestra implicación en dichos impactos.
Puede ser que se dé directamente por nuestra actividad o puede que sea como consecuencia de nuestras relaciones de negocio con otras entidades (proveedores, por ejemplo).
Aunque nuestra organización no tenga influencia en las entidades que causan o contribuyen a los impactos, se espera que informemos de ello e indiquemos cómo hemos respondido ante ellos.
Puede suceder, que si el impacto o el tema se extienden más allá de la propia organización, no sea posible comunicar todo puesto que no tenemos información suficiente. En estos casos hay que explicarlo claramente en el informe.
El Contenido 103-2 quizá sea el más complejo de redactar si no tenemos costumbre. Mi consejo es no complicarse más de lo necesario y explicar cada apartado con la mayor sencillez posible.
Llegados a este punto, tenemos que informar sobre cómo hemos gestionado el tema a tratar. Si tenemos alguna cosa de las siguientes, es el momento de decirlo:
- Políticas: No es necesario copiar-pegar la política, simplemente vale con hacer un resumen o poner un enlace a las políticas que estén a disposición del público que cubren el tema. Eso sí, será necesario indicar, entre otras cosas, la persona o personas responsables de aprobar las políticas y las fechas de publicación y de la última revisión.
- Compromisos: Básicamente es una declaración de intenciones de gestionar los impactos
- Objetivos y metas: Aquí sí es interesante detallarlos, incluyendo línea base, resultados esperados, plazos, etc.
- Responsabilidades: Indicando quién tiene la responsablidad de gestión del tema y si ésta se relaciona con evaluaciones de desempeño o mecanismos de incentivos.
- Recursos: Indicando si son financieros, humanos, tecnológicos y por qué se han asignado.
- Mecanismos formales de queja y/o reclamación: Conviene explicar cada uno, decir su propósito y cómo es todo el proceso.
- Acciones específicas, como procesos, proyectos, programas e iniciativas, siendo importante explicar cómo se priorizan, qué pretenden conseguir, si son a corto, medio o largo plazo, etc.
Y nos queda el Contenido 103-3, que se resume en una palabra: evaluación.
Será necesario explicar cómo evaluamos todo la anterior, qué mecanismos usamos y qué resultados hemos tenido.
Algunos ejemplos de mecanismos de evaluación pueden ser:
- auditoría o verificación interna o externa
- sistemas de medición
- clasificaciones externas del desempeño
- benchmarking
- comentarios de los grupos de interés
- los propios mecanismos formales de queja y/o reclamación.

Finalmente, si hemos tenido que realizar alguna modificación en nuestra gestión por culpa de los resultados de la evaluación, también será necesario incluirlo. Un ejemplo sería que haya un cambio en el reparto de recursos o que se hayan tenido que modificar objetivos y metas.
Como ves, no es un estándar muy largo, pero sí nos hace reflexionar mucho.
Si partimos de una estrategia de negocio bien enfocada hacia la sostenibilidad no nos llevará tanto trabajo, pero si no la tenemos quizá sea el momento de empezar a plantearla.
Y hasta aquí el post de hoy.
Como siempre, cualquier duda que tengas, cosas que no hayan quedado claras, etc., estaré aquí para responder.