Hoy me gustaría contarte algo de mi. Quiero que me conozcas un poquito y si algún día nos vemos en persona tengas ya alguna idea de lo que habrá frente a ti.
Puede que no te sorprenda si ya has cotilleado mis redes sociales menos serias o eres una de esas personas que me sigue (el por qué me siguen es algo que me pregunto muchas veces, pero oye a veces mola) pero quiero que sepas que me encanta jugar.
Estaba mirando la RAE y he descubierto que jugar tiene más de 20 acepciones y casi casi puedo encontrarme en cada una (alguna me falla, pero es que aún no sé manejar armas ni me da por apostar) pero las que más sintonizan conmigo son las tres primeras, a saber:
¿En qué se traduce todo ésto? Que «sinquererqueriendo» aplico el juego a casi todo en mi vida y si algún lunes, por lo que sea, no caen una o dos partiditas a algún juego de mesa con los amigos estoy que me subo por las paredes.
Y ésto tiene sus ventajas, como que soy feliz diseñando y creando juegos para trasladar lo que sé de medio ambiente y sostenibilidad, como el puzzle-almacén de sustancias peligrosas que hice para una formación a EDP o el juego de cartas para generar ideas y proyectos asociados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible para los socios de Gijón Calidad.
Pero también tiene sus desventajas, como por ejemplo que me aburro con más facilidad que la mayoría (afortunadamente mi trabajo me gusta tanto que raras veces me aburre).
Como te decía, si consigo ya juntar el juego con el medio ambiente entonces me tienes más feliz que una perdiz así que hoy me apetece hacerlo un rato hablándote de un par de juegos que puedes usar para trasladar a otros esos valores ambientales que tienes y te caracterizan. ¿Te interesa? ¡Pues sigue leyendo!
Lo primero que quiero enseñarte es un juego que me tiene loquita perdida y que acabará en mi lista de regalos de cumpleaños/reyes/cualquier-excusa-que-se-me-ocurra: Wingspan

¿No te hacen chiribitas los ojos sólo con la imagen de la caja?
Si eres pajarero te va a encantar porque ¿qué mejor que un juego de mesa diseñado por una ornitóloga jugona? (sí, no soy la única a la que le gusta juntar estas cosas)
En este juego serás un apasionado por las aves que intentan localizar las más interesantes para añadirlas a tu aviario. Va con cartas, fundamentalmente, que son una auténtica joya porque además de estar ilustradas por especialistas en ilustración ornitológica son fichas completas de cada una que incluyen tamaño, alimentación, distribución, hábitat, …
Parece que es un juego sencillo y estéticamente es precioso, además acaban de darle el premio alemán Kennerspiel des Jahres 2019 (Juego para expertos del 2019) que si no lo sabes es todo un referente en lo que a premios a juegos de mesa se refiere.
Si lo que te interesa es el cambio climático, puedes probar con CO2 Segunda Oportunidad. En CO2 cada jugador es el Director General de una compañía energética y tratará de responder a los nuevos requerimientos gubernamentales de creación de centrales energéticas verdes. El objetivo es detener la contaminación a la vez que se satisface la creciente demanda de energía y por supuesto obtener beneficio al hacerlo. Los congresos energéticos reforzarán la conciencia ecológica y permitirán a las compañías compartir para de su experiencia y aprender de la de las otras empresas.
Y si no quieres gastar dinero y no te importa imprimir tú el juego aquí tienes también varias opciones:
- Go Goals! – El juego para enseñar los ODS a los niños
- Pachamama – Juego para concienciar en conservación y aprender ecología
- Tradeoff! – Se juega con datos espaciales e información sobre el valor del capital natural (en inglés)
- Game of Floods – ¿Sobrevivirás a las inundaciones debidas a la subida del nivel del mar?
Aún quedan unos cuantos más en el tintero y también en mi cabeza, que estoy en proceso de creación de alguna que otra cosita, pero si quieres saber más o que veamos si podemos hacer un juego para ti o para tu empresa ya sabes dónde localizarme.
