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De poco sirve proclamar a los cuatro vientos que eres una empresa sostenible si lo único que haces es mirarte al ombligo.

Me explico.

En ocasiones nos centramos tanto en nuestra propia sostenibilidad, nuestros residuos, nuestros consumos, nuestras emisiones… que olvidamos que nuestro negocio funciona gracias a otros: los proveedores.

¿Y podemos ser sostenibles sin tenerlos en cuenta? Desde mi punto de vista la respuesta es clara: para nada.

Es normal que empecemos por resolver nuestros propios impactos más directos, pero una vez superada esa fase es fundamental trabajar con nuestra cadena de suministro para poder avanzar.

Y puede ser un gran reto.

En primer lugar, tenemos que darnos cuenta de lo enorme que es el sistema en el que estamos metidos. Habrá que ver hasta donde alcanza nuestra capacidad de gestión y operacional y todas las ramificaciones en las que puede derivar.

Por otro lado, otra de las dificultades a las que se enfrenta cualquier empresa a la hora de gestionar una cadena de suministro sostenible es aprender a trabajar con personas con las que no se ha trabajado antes. Y no sólo eso, también comprender la naturaleza de las relaciones que se establezcan.

La triste realidad es que en la mayor parte de las cadenas de suministro el 90% de las relaciones son meramente transaccionales. Si soy una gran empresa, presiono a mis proveedores para que bajen los precios todo lo posible, lo que reduce mucho la confianza y dificulta establecer relaciones a largo plazo, que son las que necesita la sostenibilidad y la innovación.

El tercer bache que hay que superar es nuestra forma de entender la sostenibilidad. En muchas ocasiones se interpreta con ser “menos malo” cuando la realidad es que la sostenibilidad es un proceso de innovación como cualquier otro al que se enfrente la empresa y debe tratarlo como tal.

Al igual que consideramos nuestra estrategia de sostenibilidad, conseguir una cadena de suministro sostenible se basa en administrar correctamente los impactos ambientales, sociales y económicos, así como estimular buenas prácticas de gobernanza, a lo largo del ciclo de vida de los bienes y servicios que nos suministran.

Es necesario dejar de pensar que nuestra responsabilidad termina con la venta de nuestro producto o servicio o que se limita exclusivamente a lo que yo hago en mi proceso, obviando los demás.

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Nunca lo olvides: se trabaja con personas y tus proveedores también lo son.

Pero, ¿qué tenemos que hacer para conseguir una cadena de suministro más sostenible?

Comprometerse

Para poder comprometerse con todo el proceso, es necesario que tengamos en cuenta nuestras necesidades y las expectativas relacionadas con la sostenibilidad de la cadena de suministro. 

¿Qué queremos? ¿Qué necesitamos de nuestros proveedores? ¿Por qué y para qué? Son preguntas fundamentales que debemos resolver antes de lanzarnos al proceso de transformación.

Además, tenemos que tener muy claro cuál es nuestro caso de negocio y entender qué le rodea y qué tendencias existen, además de identificar los principales impulsores del negocio.

Evidentemente, también será necesario trabajar el propósito, definiendo claramente una visión y unos objetivos.

Visión y objetivos que deberán estar siempre apoyados por y defendidos desde los más altos niveles de la compañía.

Evaluar

Ningún proceso de transformación sostenible puede tener éxito sin ser evaluado. 

Necesitaremos determinar el alcance de nuestros esfuerzos en función de los impactos que hayamos detectado y las prioridades de nuestro negocio.

En un principio podemos caer en la tentación de querer que sea toooooda nuestra cadena de suministro la que sea sostenible. Pero hay que ser realista. Piensa en la cantidad de recursos (humanos, económicos, de tiempo) que todo eso te podría llevar.

Necesitas priorizar.

Lo habitual es empezar por los proveedores clave o más estratégicos o aquellos con los que se tienen mayores gastos o son esenciales para nuestro proceso.

Pese a todo, no debemos perder de vista aquellos proveedores que no consideremos inicialmente, más que nada por evitar riesgos.

Pero tú ya tenías un procedimiento de evaluación de proveedores en tu proceso de compras, ¿no? 😛

Definir e implementar

En este punto, debemos comunicar a nuestra cadena las expectativas que tenemos. Pero no vale quedarse en decirles qué queremos de ellos, no.

Es necesario trabajar mano a mano y comprometernos con ellos para que puedan mejorar el desempeño.

No podemos pedir peras al olmo, pero sí es nuestro deber en el proceso ayudar a que nuestros proveedores puedan alcanzar las expectativas que tenemos para ellos.

Por ello, también es muy importante establecer alianzas, asociaciones y colaboraciones. Un gran problema puede resolverse mejor entre varios que si nos enfrentamos nosotros solos, ¿verdad?

Finalmente, tendremos que asegurar que estemos alineados y hacemos un correcto seguimiento de todo el proceso de manera interna.

No olvidemos que las estrategias de sostenibilidad en la cadena de suministro deben estar integradas con las propias estrategias empresariales.

Medir

Siempre insisto mucho en esta parte. Tenemos que medir, medir y medir.

Te lo repito: tienes que medir, medir y medir. Y medir otra vez.

Como queramos, como nos sea más sencillo o más práctico. ¿KPIs? ¿OKR? ¿Datos sueltos en un folio? Mejor si está bien organizado, claro, pero tiene que adecuarse al tamaño de la organización y sus propias capacidades de gestión y operativa.

Comunicar

Este paso también es básico. Necesitamos ser transparentes con los avances que consigamos, pero también con las dificultades.

Nada anima más a mejorar que que se celebren los éxitos y pocas cosas pueden ser tan útiles como una crítica constructiva hacia el proceso para encontrar formas mejores de hacer las cosas.

Para terminar, hay que tener en cuenta que estos pasos no son lineales, son actuaciones complementarias que deben ir haciéndose a medida que se desarrolla nuestro proceso para conseguir esa cadena de suministro sostenible.


Si quieres saber más sobre cómo trabajar tu cadena de suministro sostenible, no te pierdas el próximo webinar que impartiré el lunes 11 a las 17.00 (hora española). Desarrollaré este tema con mucha más profundidad.