Forética y el Observatorio Zeltia acaban de publicar un nuevo estudio titulado Innovación Responsable (Sustainable Innovation, en su versión inglesa) en el que analizan la situación en nuestro país en materia de innovación responsable.
¿Qué entendemos por innovación responsable? Pues según el propio estudio, es un tema controvertido pero se puede considerar como tal a aquella que realiza una contribución neta positiva a la función de sostenibilidad. Es decir, aquella que hace una aportación positiva al trinomio de factores económico, social y ambiental.
Tras analizar la innovación en Europa, veremos que España no se encuentra, precisamente, a la cabeza (donde están Alemania, Bélgica, Austria, Suecia, Dinamarca y el sur de Reino Unido). A excepción de Aragón, Cataluña, Madrid, Navarra y País Vasco, estamos entre las dos categorías inferiores (moderadamente y modestamente innovadores):
En Europa, la innovación no está tan desarrollada como en Estados Unidos o Japón, por lo que la Comisión Europea ha lanzado dentro de su estrategia E2020, la Unión de la Innovación, una apuesta por la innovación como medio para afrontar los grandes retos sociales como el cambio climático, escasez de recursos, salud y envejecimiento activo. Así las prioridades de la UE en innovación son las siguientes:
- Smart cities.
- Eficiencia en la gestión y uso de agua.
- Aprovisionamiento sostenible de materias primas no energéticas.
- Movilidad inteligente de ciudadanos y empresas en la UE.
- Productividad agrícola y sostenibilidad.
El estudio finaliza con una serie de recomendaciones para la acción de empresas y administraciones públicas, no sin antes contar qué formas adopta la innovación responsable y los retos a los que se enfrenta. Os recomendamos que leáis todo el estudio (no son más de 32 páginas), que podéis descargar AQUÍ.
