Hoy se cumplen dos años de uno de nuestros mayores retos profesionales: el Climatón Oviedo 2018.
¡Y hay que celebrarlo!

Mientras escribo esto y hago memoria de todo lo que fue se me juntan muchísimas emociones (algunas hasta contradictorias) y me cuesta describir todo lo que implicó para nosotras.
Pero voy a intentarlo.
Nos embarcamos en la locura, porque locura es nuestro segundo nombre (tanto de Lorena como el mío), de organizar un evento asociado a cambio climático y emprendimiento.
Pero no era un evento cualquiera, no. Era un evento coordinado con otras 9 ciudades españolas y otras dos más de fuera del país.
Nuestra experiencia previa organizando la Semana Global de Economía Verde y el Movimiento por el Clima los dos años anteriores nos hizo creer que sólo sería “un evento más”.
Pero no.
No fue un evento, fue EL EVENTO. Así en grande y mayúsculas.
Te resumo la idea básica del mismo: Vamos a buscar algún reto a resolver que tengan las empresas asturianas en materia de cambio climático y juntarlo todo con un montón de jóvenes emprendedores para que les ayuden a resolverlo.
¡Y todo en un fin de semana!
Puedes llamarlo co-creación, laboratorio de generación de ideas, hablar de stakeholders, que si disrupción, startups, ecoinnovación…
Puedes usar las palabras complicadas y modernas que quieras.
La realidad es que lo que queríamos era resolver un problema. Un problema real, como es el cambio climático, que afecta a muchos sectores y empresas en Asturias.
Y queríamos hacerlo con mucha gente. Cuanta más gente mejor. De todas las edades, colores, sexos, profesiones y estudios (o sin ellos).
¿Qué mejor forma hay para resolver un problema que afecta todos que intentándolo todos juntos?
Pero ya te decía yo que aquí estamos un poco locas y decidimos que el evento tenía que ser accesible de alguna forma a todo el mundo, así que añadimos algunos detalles de nuestra cosecha, como organizar una exposición sobre cambio climático (a través de Acastur y el CENEAM) y tener una sección de stands para empresas que realizasen proyectos en pro de la sostenibilidad.
Así que sin querer(lo evitar) nos metimos en un triple evento: climatón, exposición y feria. Que incluso tuvo charlas, mesas redondas y, por supuesto, formación en desarrollo de negocios y creatividad para los participantes.
¿Quién da más?
Buscando retos…
Desde nuestro punto de vista, muchas empresas tienen riesgos asociados al cambio climático en nuestra región.
El problema era que muchas de ellas no lo sabían o no eran capaces de darse cuenta.
Tras llamar a muchas (muchísimas) puertas, dimos con alguien que entendió a la perfección cuál era nuestro objetivo y que además nos dirigió a otra segunda persona que también se uniría al proyecto.
Así conseguimos los dos retos del Climatón, de mano de COGERSA y HUNOSA: “Cambia el vertedero para que no cambie el clima” y “Hacia la eco-combustión, reduce las emisiones con nuevos combustibles”.
¡Teníamos nuestros retos!
Ahora sólo nos faltaba reunir suficientes participantes.
… y participantes
Quizá esto fue lo más sencillo, aunque posiblemente lo más estresante.
Cada vez que miraba el documento con la lista de inscritos y veía que no crecía… ufff….
Pensamos mil estrategias para llegar a la gente, con nuestro escasísimo presupuesto.
¡Ah!, ¿que no te había dicho además de que íbamos bajo mínimos a nivel económico?
Lo de que estamos algo locas ya lo empiezas a ver, ¿verdad?
Aquí hice mi primera “landing page” sin tener ni idea de páginas web y menos aún de ventas a través de ellas (funnel de ventas, conversión, llamada a la acción… ¿y eso cómo se hace?) pero aprendí todo lo rápido que pude y lanzamos la web para las inscripciones.
También diseñamos unas tarjetas de visita para repartir a modo de flyers y un puñadín de carteles (¡gracias por el diseño Dany!) que colocamos en donde creímos que más gente del perfil que buscábamos podría verlos.

Todo ello, junto a la inestimable ayuda de la Universidad de Oviedo y el Foro de Empleo de UniOvi, hizo que conseguiéramos un grupillo de participantes majísimo, que se desvivió ese fin de semana hasta más no poder.
En mitad de todo ésto, nos cuentan que nuestro evento había sido avalado oficialmente por la 23ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (la COP23 de Bonn, vamos).
Ahora sí que sí había que darlo todo (si no lo habíamos hecho ya).
¡Y llegó el gran día!
Viernes 11 de mayo por la tarde. Arranca el climatón.
Inauguración a cargo de Nieves Roqueñí (que de aquellas ni se imaginaba, creo yo, dónde estaría ahora) acompañada de Almudena Cueto y de Arturo Terán de Acastur.
Después una estupenda charla motivadora de SECOT Asturias, aportando toda la experiencia que da la edad a un grupo de jóvenes (en edad y en espíritu) que aún no sabían todo lo que les esperaba.
Y cómo no, un estupendo catering de Flor de Cerezo, que además de buenísimo era lo más sostenible posible.
No fue hasta el día siguiente, el sábado por la mañana, que los participantes conocieron los retos y donde pudieron empezar a trabajar.

Un par de talleres sobre creatividad y modelos de negocio de Elia y Roberto (¡mil gracias!) y una mesa redonda abierta a público general, con el tema “Comunicación y Cambio Climático” donde tuvimos la suerte de contar con Marta Alonso, alcaldesa de Ponga, Gerardo Sanz, alcalde de Llanera y David Díaz Delgado, de EQUO Asturias, Nieves Roqueñí y Andrés Olay.
Mención especial aquí a Andrés, que no sólo participó en las mesas sino que estuvo con nosotras mano a mano mentorizando y ayudando a los proyectos que se empezaban a gestar entre los asistentes.
Y todo, absolutamente todo, no habría sido posible sin Oviedo Emprende, que no sólo nos dejó el espacio donde hacer todo ésto (cuando todo vuelva a la normalidad puedes pasarte por el Coworking Talud de la Ería a hacernos una visita), si no que colaboró con las formaciones a los participantes.
El último día se combinó más trabajo en grupo con una mini-formación exprés que yo misma impartí sobre cómo presentar y hablar en público antes del gran momento final.
Tras las presentaciones de proyectos y una larga y durísima deliberación por parte del jurado, estos fueron los proyectos ganadores:
- Reto COGERSA – Green Bag, una startup de recogida de plástico ligero en supermercados, con descuentos a clientes que los depositen y un rediseño de las bolsas de basura que permita dar trazabilidad completa a los residuos.
- Reto HUNOSA – Green Forest, proyecto de empresa de gestión de residuos forestales que permita introducir dicho residuo como material para la combustión en combinación con combustibles tradicionales como el carbón.
Y nos fuimos a casa.
Dormí como un bebé casi 10 horas seguidas y me di el lunes libre porque sí. Porque me lo merecía.
Fin.
¿Fin?
No, qué va.
Que la cosa sigue.
Porque un tiempo después, organizamos unas Jornadas de Innovación donde los ganadores pudieron comprobar in situ la viabilidad de sus soluciones y también nos fuimos a Madrid, a participar y presentar sus ideas en el III Foro de Ciudades.

Además, la respuesta de los medios fue alucinante y pudimos ver que se hablaba del climatón en mil sitios, aunque nos hizo especial ilusión verlo aquí y aquí.
Y ahora queremos repetir.
Hacer otro climatón. En formato presencial, en formato online, no lo sabemos…
Porque todo lo que aprendimos en el proceso y durante esos días no entra en un post, ni en un año de posts. Lo mismo sucede con todos los agradecimientos (que aquí hay muchos, pero fijo que me estoy olvidando de alguno).
¿Hubo momentos difíciles? Sí, muchos.
¿Estreses varios? Por supuesto.
¿Mereció la pena? ¡Oh, vaya que sí!
¿Te animas a formar parte de esta nueva locura? ¡Háznoslo saber!