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Con este post cerramos el ciclo de artículos sobre el cálculo de la huella de carbono. Hoy toca centrarse en algo muy importante: el informe o reporte de huella de carbono.

Ten en cuenta que éste será la base de la verificación externa del cálculo. Al final, será lo que te pida quien haga la auditoría y, en base a lo que lea y vea, será necesario hacer más o menos indagaciones.

Por eso quiero que veas lo que un buen informe debe contener y así te ahorres sustos y estrés cuando llegue el momento.

Características de un buen informe

Para quien no esté acostumbrado/a a la redacción de informes, empiezo con algo meramente estético y formal: orden y limpieza.

Piensa en tu auditor y toda la información que tiene que revisar.

Parece un obviedad, pero en este tipo de documentos la cantidad de información que se maneja es muy amplia y puede dar muchos quebraderos de cabeza.

Además, si a ti te cuesta seguirlo o leerlo, imagínate al auditor, que ni siquiera tiene porqué conocer tu empresa.

Pon un buen índice, estructura bien los contenidos y pon números de página.

Utiliza bien las tipografías, los espacios en blanco y el color.

No necesitamos que parezca hecho por un diseñador gráfico, pero sí que sea agradable de leer y que no te dejes los ojos mirando los datos, gráficas o tablas (sí, a veces nos empeñamos en que entren en una página tablas que necesitan dos o más y eso no hay quien lo lea).

Cada norma tiene su esquema de requisitos sobre cómo debe ser un buen informe o reporte de huella de carbono, pero todos ellos tienen muchas cosas en común.

Así, un reporte de emisiones de GEI correcto debe presentar la información con las siguientes características:

  • Relevante 
  • Completa
  • Consistente
  • Precisa
  • Transparente

Además, el informe debe estar basado en la mejor información disponible en el momento y ser claro acerca de sus limitaciones. También debe identificar y reconocer posibles discrepancias materiales relevantes de años previos, incluir las emisiones brutas de la empresa para su límite de inventario elegido, independientemente de cualquier transacción de GEI que haya realizado.

Las empresas debemos tener cuidado e identificar y excluir del reporte cualquier emisión de alcance 2 ó 3 que también haya sido reportada como emisión de alcance 1 por otras instalaciones, unidades de negocio u operaciones incluidas en la consolidación del inventario. Es decir, evitemos la doble contabilidad.

Contenidos del informe

Como te comentaba, cada norma tiene sus matices, pero sí que hay ciertos puntos comunes que no deben faltar en ningún informe. Te los cuento a continuación:

Descripción de la empresa

Una breve descripción de la empresa en la que se indique su actividad y características generales.

Además podemos incluir la persona responsable de la realización del informe sobre GEI, bien con nombre y apellidos, bien el cargo en la organización.

Periodo y límites del inventario

Aquí indicaremos cuáles son los límites organizacionales y operacionales que se han elegido y el enfoque que se haya seleccionado. Si además tenemos emisiones de alcance 3, habría que poner una lista con aquellas actividades que entran dentro de ese alcance.

También tenemos que indicar cuál es el periodo de tiempo que cubre el informe.

Información de emisiones

Aquí es donde está el grueso de los cálculos y datos.

Conviene presentarlos de forma ordenada, dada la propia complejidad de lo que vamos a informar.

Es necesario indicar:

  • Las emisiones totales.
  • Las emisiones separadas por cada alcance.
  • Datos disponibles por cada GEI por separado (CO2, CH4, N2O, HFCs, PFCs, SF6) en toneladas métricas y en toneladas de CO2 equivalente.
  • El año elegido como año base (y si se ha tenido que recalcular, una explicación clara de los motivos y de cómo se ha hecho dicho recálculo).
  • La metodología utilizada para el cálculo o medición de emisiones, con todas las referencias o vínculos necesarios.
  • Si tenemos exclusiones de alguna fuente, operación o instalación, es necesario justificarlas adecuadamente.
  • Si existen emisiones directas de CO2 provenientes del carbono secuestrado biológicamente (CO2 de la quema de biomasa o biocombustibles)), también hay que indicarlos de forma independiente a los demás alcances.
  • Información sobre la calidad del inventario (como información sobre las causas y la magnitud de las incertidumbres en las estimaciones de emisiones), y una descripción general de las políticas existentes para mejorar la calidad del inventario.

A partir de aquí, hay alguna información que sólo se incluiría si se diera en nuestra empresa y fuera aplicable, como por ejemplo:

  • Emisiones atribuibles a la generación propia de electricidad, calor o vapor que son vendidos o transferidos a otra empresa u organización.
  • Emisiones atribuibles a la generación de electricidad, calor o vapor comprados para su reventa a usuarios intermedios.
  • Emisiones de GEI no contemplados por el Protocolo de Kioto (CFCs, NOx, etc.) reportados de manera independiente de las emisiones de los alcances.
  • Información sobre compensaciones

A todo esto, es conveniente tener a mano y presentar los archivos de cálculo, ya sea con Excel u otras herramientas utilizadas, para facilitar lo más posible la verificación por parte de la entidad externa.

Si conseguimos un informe con todas estas características, tendremos un informe completo, veraz y que cumple los requisitos para cualquiera de las normas existentes.

Y si necesitas ayuda con tu informe de cálculo de huella de carbono, ya sabes que puedes contar con nosotras.

¡Hasta el próximo post!